
Camina hasta donde termina la arena y, después, sigue caminando. Camina descalzo entre las rocas puntiagudas que aún el mar no ha desgastado con su infinita insistencia hasta que al mirar atrás sólo veas las rocas y el agua y el cielo y la espuma. Camina mirando al suelo, escucha la música del mundo, y eso hará más impresionante cuando, al sentir de nuevo arena bajo tus pies, levantes la vista y te encuentres tú y la Tierra.
...
El tiempo pasaba más despacio de lo normal. El espacio, más allá de aquella playa desierta, no tenía ningún sentido.
Al fin solos. Nadie más alrededor. Ni voces, ni risas de niños, ni gritos, ni tequieros, ni existencias ajenas ni opiniones de otros. Es la sensación de cuando absolutamente nadie te ve ni te escucha. Nadie más puede confirmar que lo que está a tu alrededor existe excepto tú.
Solos yo y el mundo. Ya no hay necesidad de que nadie te entienda ni de que nadie te juzgue ni de que nadie te dirija. No hay actuación ni escenario. No hay conceptos porque no necesitan explicar ante nadie. No hay ética ni fronteras. No hay necesidad de sonreír porque nadie lo sentirá...
Pero yo sonrío. Es la ventaja de no tener que molestarse en ser coherente con nada. Incluso hablo solo y digo palabras que se lleva el viento. Cuento mis secretos. Y soy libre para imaginarme estar con quien quiera y como quiera, porque nadie podrá demostrar que no sucedió.
Yo estuve allí. Estuve diez minutos contigo entre invisibles. Una vez más personaje imaginado y una vez más historia que no dudo que será contada. Verdades sin haloperidol.
Y es que cuando estás completamente solo, las palabras pierden sentido. Uno sólo puede ser loco o cuerdo respecto a otros, sólo puede ser triste o feliz respecto a otros, sólo puede ser mejor o peor respecto a otros. Pero cuando se está en medio de la nada es cuando se da cuenta de la grandeza del universo, del tejido imaginario que lo compone, de cómo puede sonreir una roca, de cómo puede uno inventar las medidas y los pesos, de cómo el 1 es el mayor número de todos.
Yo estuve allí. Estuve en paz. Estuve en donde los significados son absolutos. Yo estuve allí. Supe. Y regresé.
Foto: Playa del Roque, junio de 2008.
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El tiempo pasaba más despacio de lo normal. El espacio, más allá de aquella playa desierta, no tenía ningún sentido.
Al fin solos. Nadie más alrededor. Ni voces, ni risas de niños, ni gritos, ni tequieros, ni existencias ajenas ni opiniones de otros. Es la sensación de cuando absolutamente nadie te ve ni te escucha. Nadie más puede confirmar que lo que está a tu alrededor existe excepto tú.
Solos yo y el mundo. Ya no hay necesidad de que nadie te entienda ni de que nadie te juzgue ni de que nadie te dirija. No hay actuación ni escenario. No hay conceptos porque no necesitan explicar ante nadie. No hay ética ni fronteras. No hay necesidad de sonreír porque nadie lo sentirá...
Pero yo sonrío. Es la ventaja de no tener que molestarse en ser coherente con nada. Incluso hablo solo y digo palabras que se lleva el viento. Cuento mis secretos. Y soy libre para imaginarme estar con quien quiera y como quiera, porque nadie podrá demostrar que no sucedió.
Yo estuve allí. Estuve diez minutos contigo entre invisibles. Una vez más personaje imaginado y una vez más historia que no dudo que será contada. Verdades sin haloperidol.
Y es que cuando estás completamente solo, las palabras pierden sentido. Uno sólo puede ser loco o cuerdo respecto a otros, sólo puede ser triste o feliz respecto a otros, sólo puede ser mejor o peor respecto a otros. Pero cuando se está en medio de la nada es cuando se da cuenta de la grandeza del universo, del tejido imaginario que lo compone, de cómo puede sonreir una roca, de cómo puede uno inventar las medidas y los pesos, de cómo el 1 es el mayor número de todos.
Yo estuve allí. Estuve en paz. Estuve en donde los significados son absolutos. Yo estuve allí. Supe. Y regresé.
Foto: Playa del Roque, junio de 2008.
1 comentario:
esta foto también me gusta mucho... me inspira soledad, indecisión... qué camino escoger... esperanza...
parece Benijo... no sé...
me imagino que las fotos son tuyas, no???
si algún día necesitas a alguien para retratar me ofrezco...
seguiré pasando...
el viajero
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