La verdad es que no soy muy dado a entablar conversaciones con desconocidos, pero la foto lo requería. Después de hablar con ellos lo poco que pude, teniendo ante mí sus miradas tristes pero su actitud increíblemente alegre, sólo pude pensar que somos egoístas, crueles y horribles. Y que ciertas cosas nunca tendrán justificación por muy racionales que sean los argumentos que se usen. Supongo que, a estas alturas, ya estarán de vuelta en Senegal.
Foto: inmigrantes en la Plaza del Adelantado, en verano de 2006.
Foto: inmigrantes en la Plaza del Adelantado, en verano de 2006.
1 comentario:
una realidad muy triste y muy dura que ya vemos como normal y que nadie se para a pensar realmente...
simplemente está ahí y a nadie nos toca de cerca... como tantas otras cosas... y tienes toda la razón en tu comtario sobre mi post de la felicidad.. sólo los que lo hemos pasado realmente mal sabemos valorar de verdad los momentos más significantes y que aunque para otros no significan nada para algunos nos llenan de una profunda y valiosa "felicidad"... muy buena reflexión...
gracias por visitarme...
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